Pareciera una canción, todo tiene ritmo, movimiento, colores desde nuestra partida de Walbury rumbo a Bethel, el Festival de Woodstock nos espera.
Son las tres de la mañana con once minutos, arriba de nuestra Van, equipados con todo lo necesario para la fiesta de paz, tu primo Brad y su novia Alissa van dormidos, uno abrazado del otro, montando las piernas sobre un cofre negro donde llevamos el mandado divino, Ernest descansa bajo los pies de Louie quien aun sigue despierto bajo el efecto alucinógeno de la amanita.
Tu vas acostada en el asiento del copiloto, envuelta en una franela a cuadros color rojo con azul y blanco, patriota tenias que ser, usas lentes negros para cubrirte los ojos a pesar de que tu cabello ya hace un flequillo que bien sirve como sombra, tus brazos cruzados abrazan la colcha que te cubre del fresco que entra por la ventana, te vez hermosa durmiendo después de un viaje
Entre tu asiento y el mío esta la cabeza de Kenny, el cual tomo como respaldo para apoyarse lo mejor posible, que realmente estaba torciendo su cuerpo ya que el cuerpo de Ernest estorbaba para estar completamente cómodo.
En nuestras cosas teníamos un toca cinta que funcionaba con una batería inmensa de litio, el cual tocaba en este momento el acetato de una nueva banda, Led Zeppelin, Baby I´m gonna leave You , pista numero dos, creo que una gran rola, apenas hace unos meses salió este nuevo grupo, y esta muy chido, uno nunca se espera encontrar música buena en estos días.
Apenas y a si, a estas horas de la madrugada, la canción toca muy suavemente como si fuera una canción de cuna para el corazón afligido.-baby baby baby baby…I gonna leave you – cantaba de manera gracioso Louie, su estado no era muy consiente, era de lo mas simple, podría ser iracundo en cuestión de segundos o un alegre cómico ancestral viajado por el poder extasiarte de alcanzar el nirvana con un solo golpe.
No falta mucho para llegar, pero si un largo camino por recorrer aun hacia la gran ceremonia espiritual.
6:01 am
Hemos llegado a Bethel, a unas cuantas millas de Woodstock, el sol comienza hacer acto de presencia, dando los primeros vistazos de las filas interminables de hermanos, vagabundos, caminantes y errantes, hoy en día somos millones, protestantes, alegres y tristes por la condición humana y unidos en esta hermosa fiesta lograremos conquistar al mundo. Veo algunos hermanos pacientes haciendo bailes durante sus caminatas, algunos se han detenido para orinar, otros a comer, otros simplemente retozan en el pasto, entre ello y ella, entre cuerpos acomodados en desorden como si fuera algo apropósito a la vista.Todos aun en la vagoneta descansan, yo ya no puedo mas, Louie no esta en condiciones de manejar, apenas si puede cerrar los ojos, Brad sigue abrazado a Alissa, no será buena opción, tu, aun sigues dormida, has escurrido algo de saliva por tu hombro, te vez graciosa, buscare la Polaroid.-Ernest, despierta, ya no puedo seguir manejando así –volteo la mirada y con mi brazo golpeo sus piernas – he idiota despierta, necesito que manejes ahora! – mientras distraído manejo.
-Cuidado al frente, mira! – golpeo a un paciente que llevaba a su espalda un amarre lleno de sabanas, cobijas y colchonetas, el caminante callo de costado – diantres – freno de golpe el carro despertando a todos, menos a Louie de su viaje.Asustado asomo la frente sobre el vidrio frontal, veo como se revuelca el sujeto en el piso pidiendo una mano para ponerse en pie.
-Eres un animal- grita una hermana a través de mi ventana - ¿Acaso no miras por donde manejas? Si, asustado bajo de prisa del auto, tomo mi morral con algunas hierbas, no alucinógenas sino anecestiantes – déjame te ayudo a levantarte, perdóname, no mire por donde conducía – al ponerse de pie, el caminante solamente rio, diciendo que un toro lo había envestido, pero que era un toro débil, era un navajo con ropa típica, hecha a mano, con tejido de colores, cuadros y lobos en magenta con un naranja y azul adornado asemejando estrellas, ríe mientras sacude sus ropas
-permíteme llevarte, hay suficiente espacio en la Van para uno mas – replico sin esperar un no por respuesta, ya estaba mas despierto que un gallo al madrugar y mis manos sudorosas.
-mmmh- mugía el navajo – esta bien, pero con una condición- contesto
Pregunte cual era esa condición – quiero a la chica que viene a tu lado – lo mire con sorpresa y molestia.-es broma jajajaja – hecho a reír. Subimos los dos a la Van, y aun faltaba un trayecto largo por seguir hasta la plaza inicial, donde dará lugar, al abrir la puerta lateral, Ernest se movió de lugar, el navajo subió sus trapos, en un espacio subió el, y con un silbido llamo a otros caminantes
-Hey, transporte – dijo, y un grupo de 7 personas mas se acercaron a la Van, otros tantos subieron al techo y algunos colgados de las ventanas del copiloto y del piloto, sentados sobre los bordes del cristal
- es solo un favor que te pido – dijo el navajo, y subimos todos, mas de 14 personas llevaba de pasaje, y los que iban sobre el techo, tocaban en guitarras y armónicas, canciones de paz, contra la guerra y la discriminación.Tu solo miraste hacia el techo y del susto al ver las nalgas de un sujeto cerca de tu rostro
-¿Que sucede? Preguntaste con una cara de asombro - ¿Por qué vamos tantos?Porque no hay que perdernos la fiesta – contesto alguien que había abordado, y haciendo escándalo y ruido, arrancamos nuevamente hacia el rancho en Bethel.-¿alguien sabe porque se llama Woodstock si vamos a bethel? –pregunto Louie, todos en duda respondíamos incoherencias -Si, porque es el bosque congelado, donde el tiempo se congelara – dices tú
- No, yo creo que es porque empedramos nuestra alma en el lugar – Dijo Brad-No hermanos, no se llama Woodstock porque se pondrá tan tieso el madero que parecerá un roble – y se tiro un pedo dentro- Por Shivalba – dijo el navajo – este hombre esa muerto en vida- las risas sonaron a canto.Durante todo el camino, se hicieron canciones sin origen y sin fin, los caminantes que aun se movían hacia el frente, parecían hormigas moviéndose al mismo hogar, todas en procesión hacia el lugar lleno del karma humano.
Vestidos con bandanas en la cabeza, de colores, purpuras, rojos, amarillos, chamarras de pieles diferentes, pantalones acampanados, algunos con ropa formal, sandalias, descalzos, los pies enmugrecidos por el lodo del camino, auténticos peregrinos hacia una misión, las ropas deslavadas, sucias, floreadas, adornados con pétalos de diferentes plantas, otros fumando hierba para hacer el viaje mas largo y corto a la vez, dispuestos a complacer a su cuerpo, algunos desnudos, solo cubiertos con las manos, algún harapo, estaban en el paraíso.
Día 1
Por fin, hemos llegado, algunos puestos se han levantado, hemos acomodado la Van sobre los paraderos vacios, a cientos de metros de la boca de botella que dejaban los tantos lugareños que vendían playeras coloridas, hechas con pinturas naturales, los hamachis no se hacían esperar con la venta de papel para forrar mota, las pipas de la paz eran las estrellas, plumas de ganso especial para amontar el porro.
Caminando con algunos morrales llenos de comida seca, plantas, fruta, enlatados que deberíamos tirar en los mismos morrales – ¿alguien ha visto a Alissa y Brad? –
No, fue la respuesta en unisonó-probablemente hayan buscado un lugar para ellos, déjalos Louie – contestaste tu.
Esto es un mar de gente, no creo haber visto tantas personas en mi vida, los pechos pintados con símbolos de amor y paz, otros con leyendas de “paren la guerra” algunos ya hacían fogatas para calentar comida, cerca muy cerca había una laguna donde chicas hermosas bañaban sus cuerpos amarradas a otros hippies que las poseían, tomaban baños tallando sus cuerpos con polvos de colores, jabonosos, aromáticos, era sensual la imagen.-Ven, vamos por aquí – me tomaste de la mano, dejando atrás a todos nuestros acoplados, el navajo solamente me arrojo un morro envuelto en tela marquesa, amarrado con cordón natural de palmilla.
Me jalaste caminando rápido, lo más cerca posible del escenario, un sujeto hablaba por un micrófono, y los azules se mostraban densos y asustados, al parecer no podían controlar la situación de toda la marabunta que los atosigaba.
-Ven, mas rápido – pediste que nos acercáramos a un espacio vacio en donde se formo una montaña de ramas y troncos secos, con alguna ropa hecha de algodón amarrando un nido gigante.
El sujetillo del micrófono dio una señales, no se entendía claramente, solo se que Richie Havens estaba acomodando su guitarra en el escenario y abrió con unas palabras para todos nosotros, un solo ser que manifestaba su presencia, el gran dios del Nirvana, al cielo, todo parecía con calma “esta es una fiesta de paz, amor y espero que la guerra sea para la guerra y hacer el amor nuestra pólvora”
Con una balada suave, y un requinteo abrió con la pieza musical de High Flyin´ Bird y recordé la primera vez que estábamos en tu casa, tu tomaste una pipa de tu papa, colocaste un poco de mariguana en ella, y la encendiste, si, esa canción nos hizo volar tan alto como esa ave, tan alto.
Louie nos dio alcance al empezar I Had a woman sexta piesa del festival, venia acompañado de una chica hermosa, rubia de cabello rizado, ojos claros, en un estado sobrio, eso era sorprendente para ser Louie, encontrar alguien que lo estuviera abrazando y que no fuera un policía haha.
Pasaron tres grupos mas, toda la gente se volvia loca de amor en el lugar, el mediodía comenzó enardecer la tierra, los hippies desnudos se colocaban frasadas sobre sus cuerpos, cubriendo un poco el sol, mas sin embargo sin dejar de mostrar su naturaleza.
The letter con esa canción recuerdo la primera carta de amor que te hice, solo que en esta canción es una despedida, la ultima carta que ibas a leer, la ultima carta de amor que te iba a entregar, para mi fue la primera, y no será la ultima ¿has pensado en eso?
Que esta sea la ultima carta, pensé mientras miraba tus manos alzadas al aire, y tocando tu guitarra de aire – te amo – te dije, pero como siempre algo interfirió en que te llegar el mensaje, y era esa hermosa pieza que recordaba lo mucho que eres para mi.
Ravi Shankar nos hizo alucinar con sus piezas compuestas de elementos musicales extraños, instrumentos que solo se conseguían en este entonces en Europa o la India, iap Jor fue la única canción que entendí.
Al caer la noche las estrellas alumbraban el cielo, nada, no luces artificales, algunas fogatas a lo lejos adornaban el suelo, torres de luces que calentaban los cuerpos formicantes que se entumecían al ritmo de la música que se escuchaba en el escenario Joan Baez con su romantica canción Warm and Tender Love
Al pasar la noche las luces del escenario cayeron y solamente se escuchaban los arreglistas acomodando las guitarras y los instrumentos que ahí se habían preparados, los feligreses se unian al a ceremonia, todos cantando canciones que duraron todo el día en sus cabezas y es hora de empezar nuestra fiesta
-¿Me acompañas a montar la tienda? – No, dijiste tu – quiero dormir viendo el cielo, mirando las estrellas pasar sobre nosotros. Nos recostamos sobre el césped picante, acomodamos las cabezas sobre el hombro de cada uno, acostados en línea, las estrellas se movían en círculos, todo el cielo se hacia girar, encendimos un porro de mariguana y lo fumamos tan profundo, que el cielo parecía bajar para ser tocado, las estrellas parecían pequeñas luces de navidad, donde podía girarlas con mis manos y asi fue toda la noche, hasta que Morfeo nos toco la cabeza.
Dia 2
¿Alguien ha visto a Louie? – pregunto Ernest – si yo lo vi con una chica ayer, pero no estará aquí para cuando empiece la fiesta – pero si ya comenzó- dijo LouieCarlos Santana estaba montado sobre el escenario tocando Soul Sacrifice y si, al parecer parecía un sacrificio, una partida de juego donde todos sacrificaban sus voces, el sudor, la sangre se hacia derramar, esa sangre pura que cubre la música.
-Oye, ¿quieres probar un poco de esto?- Era el amigo navajo que se mostraba desnudo del torso, ofreciéndome unos gajos color verde, con un olor fuerte a tierra y humedad.
- Yo quiero – dijiste tu, tomando con tu puño unos 5 gajos.
Te los metiste a la boca, los masticaste y los escupiste – esto sabe a mierda- espera, dijo el navajo, - solo tienes que esperar un poco – por primera vez probamos el peyote, una droga natural tan fuerte que las plantas te hablan, tu mente y cuerpo se conecta con tu entorno, tus brazos se hunden en la tierra y los dedos son las raíces Yo también probe, si no, no estaría narrando esta alucinante y discreta conversación, solo entre tu y yo ¿recuerdas cuando te tome de la mano?
Se derretía, te quite de encima esos atuendos humanos que cubrían tu cuerpo, tu desnudez era tan pura, tus pechos regocijantes al tacto, mis manos se pintaban en tu cadera, en tu rostro, parecías una pintura hermosa que yo podía moldear
– Besame – dijiste pensando que algo sucedería.
Y si, un viaje de colores, sabores, sensaciones nos rodearon, tu cuerpo se unia sobre el mio, mi pene penetraba tu cuerpo, pareciera que la tierra eligio nuestros cuerpos para fecundar el amor – mira- un postecillo azul se convertio en mi pene, ¿o mi pene en el?
Era alucinante, era fuerte, podía ver a nuestro amigo en navajo ofreciendo esa magia que llevaba en sus manos a todos nuestros hermanos blancos, negros, amarillos que hacían en la fiesta, una fiesta que no paraba.
Vi a una mujer fea, con cabello enredado, atuendo sucio y con una falda larga, llena de flores en movimiento, las flores le hablaban y ella las acariciaba, su mano se convirtió en un micrófono, su voz parecía arder como llamas, - levanten sus manos- dijo – quiero hacer el amor con todos ustedes porque al bajar del escenario estare sola en mi cama, sin manos que me toquen, besos que me duerman, voz que me arruyen – Raise your hands de la diosa Janis, si, era ella, ese adefesio que cantaba con tanto amor, tanta pasión, y dolor en su corazón, pareciera música viva pero ella muerta por dentro.
Nuestros cuerpos aun hacían unidos, tu te levantabas hacia el cielo y regresabas con tanta rapidez, parecías una elástico que iba y venia, tu cuerpo largo, pequeño, tus pezones se volvían color marron, luego se formaba una luz en ellos, tu cuerpo se inflaba hacia mi y luego se contraía, como su una mano jalara tu cuerpo hacia atrás, tu sonrisa se grabo como una foto alegre en mis manos, aun las siento, tus labios besando mis dedos, los comias, los saboreabas, tus pies en mi rostro masajeaban el barro que formaba cada mejilla, mi mentón, mi frente.
To love somebody fue la canción que nos hizo terminar abrazados después de un climax de horas y horas, en un viaje único entre nostros, ahí, simplemente desnudos, abrazados, sobre el cepsed que ya no picaba, mi rostro tomo su forma natural, tu cuerpo dejo de ser elástico y regreso a su molde, acariciabas con tus dedos mis labios y ella, ahí arriba, nos señalo – aquellos que se aman tanto, aquellos, si ustedes – levante mi cabeza – si, eso es hacer el amor y no la guerra – tu reíste tanto de la pena y el bochorno, nuestra diosa nos señalo, nos indico el camino dando la bienvenida, tomamos nuestras ropas y nos acercamos a ella-
No, no se vistan – dijo ella – este es el cuerpo único que tenemos, no se averguenzen de el – desnudando sus pies, Janis hizo una reverencia hacia nosotros, y otro tanto grupo degente desnudo sus cuerpos, si, ella tenia la palabra, era la diosa.
Fuimos a nuestra Van, buscamos algo de vestir, nuestra ropa se había extraviado, encontramos a Louie con la chica rubia, siguiendo las indicaciones de Janis, retiramos alguna ropa, nos fuimos a caminar por una brecha, tomamos algo de comida de los morrales de Louie, cigarrillos y asi, sin mas, nos fuimos.
-¿Qué piensas? – pregunte
-No se, simplemente me siento plena contigo, me llenas, me satisfaces – nunca habías dicho algo asi – te amo - y sonriendo me miraste, con esos ojos bellos marron oscuro, rasgados un poco y desvelados, inchados, sencillos, sin tener que colorearlos –escuche cuando dijiste que me amas , nunca te he dejado de escuchar, solamente que me es difícil decirlo a veces, pero si, eres tu el único que me hace sentir asi –
Llegamos hasta donde estaba el lago, la tarde hacia brillar con el sol rosado el agua, y algunos botes con gente en ellos hacia una tarde hermosa, todo se movia con tranquilidad graceful dead,Creedence y The Who tuvieron su fiesta, nostros teníamos la nuestra, abrazada a mi, alimentabas con tu mano mi cuerpo, yo tocaba tus labios con los mios, sin besarnos, simplemente el rose entre nosotros era una palabra, amor, los ojos cerrados, aun asi podía sentir tu alma mirándome, encontrabas tu mi rostro y yo el tuyo, nuestras narices eran guias de nuestros labios, nuestras frentes intercambiaban ideas, y tu cabello levantando el vuelo un poco envolvió mi cabeza con la tuya.
When the truth is found, to be… and all the joy when…Wont you need somebody to love Jefferson Airplane tocaba encendendo en llamas el lugar, de regreso al campamento hippie, todos alucinando con white rabbit nos hiceron recorder la infancia con Alicia y el país de las maravillas, y esto era un cuento de hadas sin lugar a duda.
Dia 3
Durante el tercer día dormimos casi todo el día, y si, desgraciadamente despertamos con el dios Jimmy Hendrix, eran las 7pm, la noche nuevamente acaba de caer, regresamos al lugar donde el nido gigante se rociaba con liquido amarillento, el olor a gas era incontenible, y al ritmo de fire, inicio la gran fogata, era un fogata enorme, mas de 6 metros, todos los cuerpos que la rodeaban bailaban y cantaban, parecía un ritual, haciendo coro al dios, asi, asi, completos, nos invitaron a participar, todos desnudos tomando sus manos, sus cuerpos brillantes por la luz y el aceite se formaban alrededor de la fogata
-Quiero desnudarte- me dijiste, asi que tomaste mis atuendos y los llevaste al suelo, yo hice lo mismo con tu cuerpo, dejando desnuda el alma, nos unimos a la fiesta, Jimmy Hendrix solo gozaba con el cantico, haciendo amor a su guitarra izquierda, golpeaba con su pelvis el cuerpo y el mástil era su miembro tocado arriba y abajo obcenamente, dejando soltar unos riffs poderosos, que llegaban hasta la uña de nuestros pies, el suelo caliente parecía una hoguera infernal, los demonios se habían liberado, y con el ultimo ramo de mota formamos un curro enorme, el cual fue entregado por cada una de las manos que formaban esa luz universal.
Paso toda la noche hasta la ultima canción, la clausura, Jimmy hendrix acalorado descubrió su pecho, con su bandana rosada y sus pantalones rotos por tanto movimiento, nos llevo al placer de su miembro jugando con hey Joe si, todos y cada uno de nosotros eramos amantes, la gutarra el miembro único que dirigía esa horda de amor, cuerpos, pechos, nalgas, piernas, manos, penes, vaginas, droga, rock, sueños que no se acabaron ahí, solo dieron pie a empezar un nuevo comienzo en el Nirvana, apenas si tocaban la puerta del cielo, hasta caer las 4 de la mañana, la ultima luz del escenario cayo, las fogatas aun encendidas se iban despidiendo de los caminantes, aquellos pacientes romanticos que dejaron todo atrás por tres días y que nos entregaron todo su amor, en cuerpo y alma.
Al día siguiente dejamos todo atrás, Louie se llevo la ropa interior de la hippie, Ernest estaba mas drogado que lo de costumbre, intercambio el lugar del sonriente Louie, Brad y Alissa se movieron con otro grupo de hermanos y no volvimos a verlos por un largo rato, el navajo estaba preparado para partir, ya había entrado a la Van y nos esperaba sonriente y complacido, tu y yo, sonreímos, subimos a la Van, miraste hacia atrás por los espejos laterales, y arranque el motor, reíste al pensar que no volveríamos, pero no, solo dimos entrada a nuestra salvación, quizás he escrito muchas incoherencias en esta carta, pero es lo que me haces decir al estar contigo, el amor me embrutece, tu sexo me vuelve idiota, hacerte el amor me vuelve eterno, y las estrellas señalaron por donde empezar de nuevo ¿quieres volver ha vivir?, pregunte, tomaste mi mano, solo eso, tomaste mi mano me diste un beso y Woodstock nos dio la libertad
Sindicación