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Feb.052009

05:42:20
CARTAS DE UN VIAJERO - 4
Hola Amor:

Se que ha pasado demaciado tiempo, y no se, me queda la duda cada vez que te escribo una carta si la has de recibir, no importa, eso no me quita la esperanza de que leas lo mucho que pienso en ti y lo mucho que te extraño.

Ayer me despierte muy temprano, pedi mis dias de vacaciones en el trabajo, 8 largos dias de vacaciones en los cuales me ire a conocer esta nueva ciudad para mi. Apenas llevo 3 meses trabajando en Bariloche, no es una ciudad meramente, es mas bien un pueblo civlizado, esta a unas cuantas horas de Buenos Aires, pero aqui es hermoso, hay muchos lugares para visitar.

Ayer estuve pensando mucho en ti mientras caminaba cerca del lago Nahuel Huapi, es hermoso, el lago estaba cristalino, con arboles frondosos enverdecidos por el verano, a pesar del frio que se vive en estas epocas, no como en haya en el norte, donde el verano es caluroso y el invierno tibio, las flores abrian sus botones cada ma&ntilde;ana y en el lago estaba florido en los bordes que riveteaban la tierra que lo limitaba entre la naturaleza viva y el concreto de las banquetas peatonales.

eran las cuatro de la tarde aproximadamente, habia algunos ganzos nadando en el y las personas que se acercaban, arrojaban croquetas, panes, trozos de dulces para alimentarlos, los ganzos no tardaban ni un momento en deborar la comida arrojada al lago, era un ambiente muy tranquilo, podias escuchar los arboles hablar, estoy de pie bajo un abedul, donde no pega el sol, me recargo en el tronco del arbol, las hojas crujian al moverse de derecha a izquierda, y algunas de ellas se desprenden con el viento que sopla por la tarde, al llegar al otro lado del lago los arboles que se encuentran haya, responden haciendo el mismo sonido con las hojas, y dejan caer otras tantas de regreso hacia mi lugar.

Unos niños arrojaron unos maderos con velas de papel asemejando unos barcos, habian tallado los maderos para darles una froma de luna, como aquellos barcos vikingos, colocaron unas ramitas a los lados como si fueran remos, y empujados por el oleaje del lago flotaban y se movian, el barco marcado con una huella azul iba mas adelante que el rojo, un niño exaltado y emocionado brincaba y gritaba que iba ganando, al parecer competian para ver quien llegaba a la otra orilla, pero un ganso se acerco maliciosamente a jugar con los barcos causando que el azul se hundiera, el otro pequeño que jugaba tambien, se hecho a reir, le dio una palmada al niño del barco azul y estos comenzaron a reirse absurdamente, como suelen hacerlo los ni&ntilde;os, se abrazaron por los hombros y caminaron como aquellos compañeros que no se envidian en los juegos.


Veo a las parejas caminar por las banquetas, algunas con barquillos de nieves de crema, otros con algodones de azucar, unos llevan niños pequeños en brazos, dos ancianos caminan a paso lento sin hablar demaciado, per todos, sin excepcion tomados de la mano.

El sol comienza a caer, el cielo se colorea rosa con celeste, me recuerda a esa blusa que tenias que se perdio. Las nubes se levantan en lo alto formando montañas esponjosas, y parecen rozar el pico de los Alpes que forman los Andes, de aqui, se aprecia la nevada estructura que se forma.

Un ruletero se acerca a mi ofreciendo musica y dulces, agradesco el gesto y sigo caminando.

En serio, haces falta aqui, es tan hermoso ver que la gente disfruta de estos lugares no tan tecnologizados, hoy se programo una feria a la cual fui, no necesitas mucho dinero para gastar en estos eventos, la gente hace concursos de todo, hasta de lo mas absurdo.

Llegando a la feria en Cordillera de plata, unos par de millas de aqui, las luces de alogeno en colores te dan la bienvenida, hay actores urbanos vestidos con mascaras de papel mache, vestimentas de payasos, mimos, bufones y unos hechan malabares, otros actuan, un faquir se mete una soga a la garganta como si tragara una serpiente, de mi lado izquierdo veo unos ni&ntilde;os maravillados con un bufon que hace el truco del cuerpo sin cabeza, donde se esconde detras de una mesa y los espejos que estan en la parte frontal, pareciera como si no tuviera cuerpo.

Un par de chicas me invitan a pasar a una montaña rusa, no habia mucha gente formada asi que aproveche, pague mi boleto, una de ellas me acompaño a los asientos, cerrando con el seguro y bloqueando mis piernas para asegurar que no me saliera, con el paso de unos cuantos minutos se acercan mas personas hasta llenar los vagones del tren, un sujeto se coloca de frente del vagon principal que tiene rostro de un dragon tallado en madera, nos da las indicaciones de que no hacer, como escupir, levantar las manos en carries que crucen como puentes, no arrojar basura, entre otras tantas. Pone en marcha el tren y arranca. Me han sentado solo en en vagon, me coloco del lado izquierdo del asiento imaginando que estabas ahi, acompañandome en este paseo.

El tren se mueve lento hacia arriba antes de llegar a la primera curva, desde aqui puedo ver la pequeña ciudad, las calles se iluminan como focos de navidad, la gente haya abajo miran con sorpresa aun este juego mecanico rudimentario, pero es maravilloso, el cielo se ve completametne despejado, el manto azul que brilla atras de las pocas nubes que se asoman en la noche parece estar vivo, la luna creciente apenas si forma una sonrisa alegre en esta noche. El tren cae a una alta velocidad y los gritos hacen apertura de esta sinfonia vocal, las manos se levantan, los mas chicos se alegran con la velocidad, las parejas se abrazan fuerte y se besan, como aquellas veces en las que crees que nadie te ve, pero eres el mas observado, pasa una curva y desde aqui, se puede mirar los brillos del mar a la lejania, parecen hilos de plata, y un faro nautico muestra el camino a un barco que se acerca a muelle.


Al terminar mi paseo fui a comer empanadas argentinas como las que comiamos en aquel restaurant de nombre raro, el lugar se llamaba la Bufada, era un lugar grande y rustico, las paredes estaban hechas de madera curtida con alcohol, las ventanas eran de cristal grueso, como aquellos ventanales de las iglesias pero sin el decorado angelical, al entrar, podrias ver los decorativos con la bandera de argentina y muchas otras cosas relativas a la plata y el orgullo de ser platero. El camarero era el mismo dueño, llego, saludo, y presento el menu sin traer carta, sabia cada una de las recetas del lugar, por lo cual pedi la sugerencia para ahorranos tiempo y calmar mi hambre, me trajo al frente de la mesa una tabla de panecillos diversos con chimichurri y ajonjoli, queso parmesano y una botella de vino tinto Ala Silva 1995, descorchó y sirvio mientras yo miraba por los ventanales la gente cruzar por la calle y haciendo bulla.

-Viene solo?- pregunto El.
-Si, a cenar vengo solo, pero no de viaje- uno no puede decir que va solo de viaje cuando te llevo dentro.
-Le molestaria si le acompa&ntilde;o a la mesa? ninguno de mis comensales cena solo en este lugar, y yo me encargare de hacerle compa&ntilde;ia si me lo permite- pregunta y comenta el.
-por supuesto, puede acompa&ntilde;arme- no esta mal conocer personas de vez en cuando y menos cuando tengo algo que contar.


El viejo de nombre Jasper era tenia descendencia italiana, como muchos plateros de la localidad, su padre era marinero, su abuelo era marinero, y el, era panadero, quizas rompio un poco las reglas familiares, pero era lo que amaba, viviendo ahi conocio a su esposa Alicia Chaucha, recorde el apellido porque es curioso, se caso con ella, tuvo 7 hijos, 3 hombres y cuatro mujeres, el mas grande y el mas chico de los varones trabajaban con el, 3 de las cuatro hijas se encargaban de la panaderia familiar, comenta que les ha ido bien y que ahora sus nietos siempre le visitan para hacer pan y luego comerlo. Su esposa fallecio hace dos a&ntilde;os en u viaje a Buenos Aires para una visita con el cardiologo, dice no haberle dolido tanto, pues el estuvo a lado de ella mientras ella murio, acompaño todo el camino de ida y de regreso con su esposa hasta el crematorio.

En un camamfeo de plata que me mostro, tiene grabado el nombre y el rostro de ella, muy buen trabajo han hecho en el camafeo. Me dijo que tiene un poquito de las cenizas de su esposa dentro de el, y a raiz de que ella fallecio les empezo a dar frutos el negocio, el viejo tiene fe que ella les ha ayudado para que a la familia les vaya bien en el negocio.


El resto de las cenizas las dejo en un copon que tiene colocado encima de la chimenea de su casa.

Quisiera que el amor durara tanto como el lo demuestra, vivir enamorado de la mujer que te hace feliz aun despues de haber partido de este mundo.

-permitame un momento, voy a ver que todo este bien en la cocina, ya regreso- el se&ntilde;or se puso de pie, tomo un trago a la copa de vino que se habia cervido.

Pense mucho en ti, realmente que pasaria si llegaramos a viejos? algo que nunca has buscado, pero estas aqui, disfrutando de esta noche conmigo. Tomo unos trozos de una empanada que sobraba despues de una cena historica con el anciano. Recuerdo aquella vez que fuimos por primera vez a nuestro restaurant, asi es, era nuestro, un momento especial para ti y para mi, algunas veces bebiamos vino, otras cervezas, segun el presupuesto, algunos dias nos ibamos a caminar, otros dias te hacia el amor esperando a no dejarte nunca, amanecer contigo.

-Ya regrese amigo, le ha gustado la cena?- pregunta el señor.
-Claro, muy rico, muy originales- que mas, eran empanadas argetinas en Argentina.

-Disculpe, me tengo que retirar- la noche a caido y la feria esta por terminar, son aproximadamente las dos de la mañana y aun tengo que regresar al hotel.
-CUanto le debo- pregunto al se&ntilde;or
-Nada, deje lo que crea necesario pero delo de propina al mesero- dijo el sonriendo. Pero si el fue mi mesero.
-Mire, no me gusta irme sin pagar, asi que dare una cantidad generosa al mesero- deje unos dolares sobre la mesa, me despedi del hombre y regrese al hotel.


Sabes, extra&ntilde;o todos los momentos que saliamos, algun dia planeamos visitar La Plata. Cuando llegue aqui, fue el primer lugar que visite, hay un monumento al cual todos van a visitar.


Una guia me llevo de visita por un campo cerca de la plata, ibamos varios turistas montados en una camioneta de pasajeros, donde los asientos acojinados forrados de un terciopelo gris, que reconfortaban el cuerpo del viaje tan largo en el vuelo, nos ofrecieron un bocadillo de churrasco y una cerveza, es raro, porque regularmente te dan bebidas no alcoholicas pero aqui parece que es el bebida de todos los dias.

Pasamos por un ruedo donde unos gauchos tenian una celebracion de una boda o quizas un quinceaños, aqui la gente es tan festiva como haya, pero era sorprendente ver como los caballos respondian a las ordenes de los amos como si fueran uno con el otro.

Despues de un trayecto algo prolongado del aeropuerto a La Plata, anunciaron la llegada a la plaza de las golondrinas, realmente no entendi lo sorprendente de la plaza hasta que me guiaron al monumento central.

-Hemos llegado, esta es la estatua mas representativa de la plaza de golondrinas, el monumento al amor- si, eso dijo, un monumento al amor.


Era una estatua con forma de una pareja abrazandose y regalandose un beso bajo un arco que asemejaba la luna, estaban sentados sobre una piedra volcanica circular en el cual tenia una erupcion en forma de corazon que radiaba una luz rojiza-purpura, el centro, decia la chica, fue formado naturalmente, y se le coloco una pintura que se cargaba de la luz del sol y ahora alumbra de este color, la gente se maravillaba al ver la piedra, al ver el monumento y se que no hay mas grande monumento al amor que lo que siente una persona por otra, como lo siento por ti, ese dia fue algo corto, regresamos despues de tomar fotos al lugar, hay unos ladrillos en el cual grabamos nuestros nombres al vaciar cemento fresco en ellos, te mandare una foto, y espero que lo guardes para cuando regrese.
 
Esa noche antes de dormir comence a escribirte la primera carta, primero una, luego dos, y ahora son 64 cartas, pero no me canso de escribir, quisiera que estuvieras aqui, sentada a lado mio hablando de esto todo el dia, ver el cielo brillar esa noche en la Plata, imaginar que esa piedra volcanica nos muestra como esa imagen comercial del corazon nos hace vibrar por dentro y creer en nosotros, en ti, en mi, y en cada asunto a tratar para dejar vivir el amor.

Ahora me encuentro en el hotel, escribiendo esta carta, no es solo un viaje, es un tiempo que nos dimos para pensar las cosas, pero a pesar de la distancia aun sigo escribiendo para ti, sigo pensando en estas hermosas cosas que me pasan porque estas conmigo, al recibir la carta la abrirar y no se lo que hagas con ella, solo guarda el amor y besos que envio en ella para noche antes de dormir, mañana sera otro dia y algun dia regresar al mismo lugar de donde parti para comenzar esto.               Te amo
 

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