Mira al cielo, esta nublado y apenas son las 4 de la tarde, el puente Blossom esta lleno de peatones que caminan rumbo hacia el palacio de las artes, el rio Tamesis se mueve con tanta tranquilidad, los brillos que refleja son hermosos, el agua tiene espejos pequeños que replican la luz en millones de otras tantas luces
Escucho en el autobus aquella cancion que te cante un dia mientras mirabamos el sol ponerse, abrazados en el gran sofa del apartamento, tus brazos sujetaban los mios cuando te abrazaba tras tu espalda, rodeando tu cintura, recargando mi menton sobre tu hombro,si, recuerdo que te gustaba burlarte de mi cuando te cantaba esa cancion, pero te alegraba cuando llorabas y tus ojos mostraban esa alegria de oirme cantar aunque parezca un gallo apalaleado, solo esa cancion es para ti - Cant smile without You -
-Alto, alto, aqui bajo- me pongo de pie, antes de llegar a la parada, tomo de mis piernas una pequeña caja que trae dos flores, un alcatraz y una gerbera color rosada.
-Disculpe señora permitame bajar- saco la vuelta a una anciana que iba subiendo al autobus, voy un poco tarde.
Caminando por Reina Eleonor st. recuerdo la primera vez que salimos, tenia tanto temor, no te conocia de mucho tiempo y no me hacia falta saberlo para entender que me gustabas mas de lo que yo te pudiera gustar, pero estabas ahi, vestida con una blusa negra, tu cabello recogido a medio cuello, unos jeans azul con bardilla hasta el abdomen, algo retro tu pantalon, unos tenis converse negros, y una sonrisa tan hermosa, el mejor regalo que recibi esa tarde, yo llegue con una rosa, y tu primera comentario fue - no me gustan las rosas- muy honesto de tu parte, pero eso fue algo que me enamoro de ti.
Realmente no sabes, mi sonrisa era de oreja a oreja, mas sin embargo no queria entuciasmarme tanto, era nuestra primera cita, tenia temor, tenia años de no salir con alguien, pero sabia que tu eras esa mujer especial.
Fuimos caminando por esta misma calle, hablando de tantas cosas, de ti, tu familia, tu gusto por el teatro musical, tu amor por la musica, el amor que le tienes a los gatos, cosa en la que no congeniamos mucho, soy alergico al pelo de tan horrible animal. Yo tambien hable de mi, mucho diria yo, soy muy parlanchin, y creo que era algo que te gustaba, no hablabas mucho cuando yo encendia mis motores, pero si sonreias mucho, te gustaba escuchame, me tomaste bajo el brazo, y te acercaste a mi, en nuestra primera cita. Fue hermoso.
Durante nuestra larga caminata habiamos perdido la nocion del tiempo, realmente era algo que no importaba, hasta que una gota de agua choco con tu frente. Tu abriste la boca con sopresa y queriendo sonreir, mas gotas empesaron a caer sobre nosotros, y comensamos a reir por tal sorpresa, nuestra primera cita y mojados.
Tu tomaste mi mano, jalando de ella comenzamos a correr, en mi mente se escuchaba una cancion mientras las gotas caian en camara lenta, todo se movia lento, parecia una fantasia, podia ver cada gota cristalina antes de caer al suelo y convertirse en parte de un charco enorme, Is Magic, recorde el titulo de la cancion, si, era magico ese momento, simplemente estar contigo.
-Cuidado imbecil, fijate por donde manejas- vaya que la gente aqui se a vuelto muy ruda, pense que aun tenian educacion, por poco muero atropellado.
Sigo caminando, mientras voy recordando con la mirada cada uno de los lugares que usabamos frecuentar que hemos hecho nuestros y que siguen siendo nuestros, la plaza de Lunna, el Martinique bar, recuerdo que ahi fue la primera vez que tomaste un blue hammer, pensabas que era una bebida dulce, pero es lo peor que has probado con diki blue y ginebra, salimos tan mareados de ahi que nos caimos unas cuantas veces antes de llegar a tu apartamento.
Nunca tuve la oportunidad de decirte lo mucho que me gustas, quizas no te lo decia lo suficiente pero en esa noche en una de las caidas que tuvimos, quedaste sobre mi, nuestras cabezas se golpearon frente con frente, te reiste y yo tambien, cuando nos vimos frente a frente, tus ojos brillaban muy bonito, pareciera como si tuvieras una cubierta de vidrio sobre ellos, estabas sonrojada de las mejillas, tu nariz estaba fria y tus labios, tan cerca de mi, cerramos los ojos y nos dejamos llevar por ese hermoso momento, que acompañado del alcohol, y el fresco que se sentia en el momento, nos dimos un beso muy profundo y largo, a pesar de estar tirados en la calle, no nos importo mucho pues no habia gente alrededor, a lo lejos el Tamesis arrullaba a todo Londres, y cantaba para nosotros.
Tu tia Gretta nos invito a una comida familiar, recuerdo que nos invitoa comer en el mejor lugar que he conocido, que para ti no fue la gran maravilla, pero yo estaba facinado, el museo de Sedgwick, los pateos eran muy hermosos, habia una plaza central con columnas que formaban arcos de piedra volcanica y grabados uno por uno a mano, los jardines botanicos que ahi hacian eran enormes, habia flores de todo el mundo, una muy apestosa que no recuerdo el nombre pero se alimentaba de insectos o animales pequeños, en realidad olia a muerto, pero la que mas te maravillo fue una orquidea ojiazul, era una orquidea igual a las demas a diferencia que tienen en uno de los labios una mancha que realmente parece ojo, te mira, una planta que te observa, era hermosa, te tome una foto a lado de ella, y la tengo guardada en mi oficina junto con otras tantas fotos.
-Amor, ¿sabes que plantas son esas?- te pregunte al señalar un alcantaz y una gerbera que etaba juntos. Con la cabeza dijiste que si, aun asi te hice te dije lo que tenia que decir - el alcatraz significa eterno y la gerbera nunca muere, asi te amo- sonreiste, te acercaste y besaste mi mejilla.
-Si, asi es- las miramos por un momento, de pie, abrazado a ti.
-Vamonos, este lugar es aburrido- te dije, a pesar de que no lo creia, se que solo ibas ahi porque tu tia Gretta era una persona terca y estabamos ahi mas tiempo por mi, pero no tenia caso terminar mal el dia, asi que te invite a irnos directo hacia mi lugar.
El dia se nublo, era extraño, horas atras habia sol.
-¿cuanto tiempo llevamos de ser novios?- preguntaste tu.
-dos años, un mes y dias - y te sonrei, te tome de la mano, caminabas cabizbaja pero no dije nada.
-¿me amas?-
-Si, he amado cada parte de tu ser desde que te conoci, fui enamorandome poco a poco- te notaba extraña, algo tenias pero no pensaba acabar con tu paz, y si querias hablar lo harias.
-te quiero mucho, espero que lo sepas siempre- apretaste mi mano, hice lo mismo.
Miramos la noche se hacia mas oscura, la humedad londinense era abrumadora, y fria, te abrace y caminamos por un rato.
Afuera de tu apartamento nos sentamos un momento, tu fuiste por unas tazas de te, nos sentamos en uno de los escalones que hacian cerca de un ventanal, te gustaba mirar por ahi, se veia gran parte de la ciudad, de tu apartamento se miraba el Big Ben, bueno, o eso decia yo, al parecer tambien podria confundirla con la torre comerce.
-mañana ire de viaje con mi hermana Chelsea, visitaremos a mi papa, no te vere en unos dias- no te oi muy convencida
-quiero que te quedes esta noche aqui, no quiero irme sin llevarme algo esta noche de ti-
Y asi fue, pasamos toda la noche juntos, abrazados en el sofacama de la sala, con la tele encendida, en mute, era un fogata electronica, nos iluminaba con el calor radiate de aquellas imagenes de muchos colores, te bese la nuca, tus manos me sujetaban las mias mientras te rodeaba, hasta que quedaste dormida.
Yo me dormi despues de arruillarme con esa cancion del momento magico bajo la lluvia. Te amo.
Durante mi sueño pude vernos caminando en una pintura a blanco y negro, a cada paso que dabamos se pintaba el suelo de color azul y rojo, era curioso ya que al mirar atras los colores se unian en un solo color y daban vida a todo aquello que rodeaba nuestro entorno, los arboles se abrazaban entre si mismos, la tierra ondeaba como una gigantesca sabana y en cada movimento que hacia al cielo se levantaban aves al vuelo, pasando sobre nuestras cabezas como aviones de papel en desorden, el cielo tenia textura en pintura de cera, era muy bello todo ese cuadro, y el viento cantaba acapela.
Cuando desperte ya no estabas, abri los ojos lentamente, parpadie unas cuantas veces, la parte donde dormiste tu estaba fria, tenias tiempo de haberte ido.
Esa fue la ultima vez que te vi hasta el dia de hoy.
Pasaron cuatro meses, entregue las llaves de tu apartamento a la casera, habias pagado dos meses de renta por adelantado, ella dijo que tenias planeado irte y pensaba que yo iria contigo, dejaste una carta sobre la mesa del comedor, no decias mucho, solo que no podias explicar el porque te ibas, tenias miedo, estarias con tu familia en Chelsea, no pretendias hacerlo de este modo, pero lo hiciste, dejaste un beso fantasma, esos en los que no se veian en las cartas pero sabias que ahi dejabas uno en cada carta que me hacias, recuerdo que las besabas y me decias que solo eran para mi, que nadie mas podia verlos, y asi era, tu movil tambien lo dejaste como pisa papel sobre la carta, sabia que no te volveria a ver por un largo tiempo, dijiste que volverias cuando tuvieras que volver, que me amabas y que era el hombre de tu vida, realmente no lo comprendia, solo entendi que no estarias al anochecer.
En el apartamento dejaste muchas de tus cosas, muebles, tu reproductor de musica, nunca lo dejabas en paz, un cepillo con el que peinabas tu cabello por las mañanas y despues de bañarte, dos cajetillas de cigarros, tu ropa, mucha ropa, que no pretendia llevarme, solo la guarde en los cajones y con cada prenda que guardaba se venia a mi mente muchos de nuestros momentos juntos.
Le pregunte a la casera si sabia tu direccion, pero ella dijo que no. No volvi a pisar tu apartamento solo pasaba por la calle donde vivias, y es justamente donde estoy ahora.
Quise pasar a ver si estabas ahi, supuse que regresarias a donde mismo, mire hacia ambos lados, cruce la calle y entre por la puerta que daba hacia tu apartamento, cruce los otros dos apartamentos que se extendian a lo largo del pasillo, hasta llegar al apartamento, me quede de pie fuera de la puerta, pensando si seria apropiado tocar, acerque la cabeza y la pegue a la puerta sin golpearla, cerre los ojos y escuchaba voces venir de adentro.
-Hola, ¿me recuerdas?, soy tu peor pesadilla, GROAR! gritaste y saltaste el sofa cayendo sobre mi como un felino salvaje mientras veiamos una pelicula de horror de los años 40, tumbaste al piso las palomitas, me dio tanta risa que cayeras de espalda sobre la canasta tirando toda la comida al suelo, te dio un ataque de risa que me contagio y nos perdimos de la parte donde el moustro aparece frente a la chica gritona de la historia, no me importo, tu cara era para recordar y ese momento inolvidable, no toque, no se escuchaban mas las voces, gire la perilla un poco, pero tenia el cerrojo puesto.
-Es hora de irnos, se nos hace tarde- una voz de un hombre salio del apartamento y camine de prisa hacia la salida antes de que alguien me viera sospechoso, camine mas rapido en la calle y golpie la caja de las flores contra la pared aboyandola un poco de las esquinas.
Me acerque a un parabus, vi a un hombre vestido con ropa formal y oscura y detras de el venias tu, vestida hermosamente con una falda color chocolate, una blusa oscura y una gabardina hasta media pierna, usabas una boina francesa hecha de estambre, se acercaron a un auto, el hombre te abrio la puerta, creo que era tu padre, lucia muy mayor, detras de ti subio una mujer tambien de edad avanzada y por ultimo el hombre subio del lado del piloto y puso el auto en movimiento.
Espero vayan a dejarte al lugar donde acordamos vernos, me entro el temor de hablarte en ese momento, tenia mucho tiempo de no verte, lucias igual de bella que siempre.
No pude esperar mas tiempo, asi que me apresure a llegar a donde acordamos.
Los ultimos dias antes de verte la verdad estaba muy distraido, en el trabajo me iba muy bien, no sabia como pero creo que todo lo hacia en automatico, las cosas se daban solas, llegaba a casa y solian poner programacion buena en el cable, las peliculas me parecian graciosas, la comida me sabia rica, a las fiestas a las que iba eran de lo mas geniales, todo parecia una gran burla porque salia todo bien, pero al finalizar todo simplemente dejaba mi mente en blanco y me asaltaban los recuerdos.
cuatro dias atras tome la decision de hacer algo diferente, poco antes de saber de ti. Ya me aburria de tanta perfeccion, no entendia porque no habia alguna complicacion, no era malo, al contrario, era bueno no perder mi trabajo, tener algun lugar a donde ir, asi que busque algo diferente, entre a los eventos locales y en el Woodbrident Salon se presentaria la orquesta juvenil de Liverpool interpretando algunas canciones de los Beatles entre algunas otras canciones clasicas de la epoca, bueno, algo diferente tenia que suceder.
Asi que compre los boletos en el Tragedy Art Express, ese cafe de musicos y artistas novatos que presentaban sus trabajos sin costo y eran aclamados por aquellos viejos artistas que habian sido olvidados, siempre he dicho, si no mueres siendo un artista pobre y desgraciado nunca seras famoso, pero creo que habia excepciones.
En el cafe me encontre con tu amiga Inez, no hablamos mucho, solo fuen un saludo rapido, recordando algunas de las salidas juntos entre nosotros, pregunto como estaba, aparentemente lucia bien, ella me puso al tanto tuyo y me dijo que vendrias a la ciudad el dia de hoy, me dijo que estuviste tratando de localizarme, y ya lo creo, cambie mi numero de telefono celular por cuestiones en el trabajo, no leia frercuentemente la correspondencia y no visitaba los lugares en donde usabamos salir, por eso creo que Inez no tuvo oportunidad de decirme tan grande noticia, por fin regresarias, tendria la oportunidad de verte, de la emocion invite a Inez a escuchar conmigo a la orquesta, me dijo que trataria de llegar mas no prometia nada, le di uno de los boletos y me fui.
Ya voy llegando, estoy cerca, no tardo mucho, solo unas cuantas cuadras mas y llegare.
Dieron las 6 de la tarde, me vesti abrigado, la temperatura habia comenzado a bajar, no es muy confiable salir asi en Londres, los relojes viejos de mis vecinos sonaban fuerte a cada campanada, cerre el apartamento y me alegre el rostro con una sonrisa.
El cielo se habia nublado, aun habia algo de luz, pero los mercuriales ya habian sido encendidos, camine bajo la bruma vespertina, la gente caminaba a pasos lentos mientras yo apresurado para llegar a tiempo, heche un silvido al aire y se detuvo un taxi, lo aborde y emocionado por el momento me despreocupe de todo, iba cruzando el puente Blossom cuando comenzo a llover, el Tamesis se picaba con cada gota que caia del cielo, las nubes se aclaraban al vaciarse y dejaban ver un cuadro hermoso donde la lluvia peinaba la superficie del rio, y la bruma de la ciudad bajaba al nivel del suelo, solo escuchaba como el taxista pitaba en repetidas ocasiones el claxon, rompia el encanto.
Ya llegue, por fin, uff, estoy algo acalorado, pero con buen aroma, un hombre vestido de smoking abrio la puerta, dos mujeres entraron antes que yo, y seguidas de ellas me di paso.
Vi muchas personas en el lugar, y estaban tus papas ahi hablando con otras dos personas, tu estabas sentada en una mesa bebiendo una taza de cafe, no lucias muy alegre, no sabia como acercarme asi que me movi despacio por atras de las sillas, queria darte una sorpresa, pase de lado a tus papas, no se dieron cuenta, asi que seria una sorpresa perfecta.
-Momento, ¿podria dejar de hacer eso?- le dije al taxista sin voltear a verlo.
Tu te pusiste de pie, caminaste hacia atras de ti, y me voltie, no sabia como reaccionar asi que camine tras de ti despues de que habia tomado mi distancia, deje las flores sobre una mesa, y te segui.
Vi que te detuviste frente a un cajon negro muy grande, estabas cruzada de brazos, me acerque a ti y te toque el hombro.
Volteaste hacia el otro lado y luego hacia donde estaba yo.
-¿Como estas?- pregunte, pero no respondiste con alegria, comensaste a llorar.
-Sabes, en realidad me hacias falta y necesitaba hablar contigo, te vez muy bien.
-Gracias- una pequeña sonrisa dibuje en mi rostro y me acerque a ti para abrazarte. pusiste tu cabeza de lado, como si te apoyaras en mi.
-No me fui, no se, solo queria verte desde ayer que llegue, pero no sabia como lo tomarias, pero siempre llego tarde- dijiste tu.
-Claro que no, nunca es tarde, mira, todo estara bien- me apoye en el cajon negro y algo punzo mi mano.
-Auch! ¿que demonios?- habia picado mi mano con una astilla que sobre salia de ese cajon, una parte de estaba abierta hacia arriba.
-Mirame, estoy hecha un desaste- soltaste lagrimas de tus ojos, y te apoyaste sobre mi, estaba acostado dentro de ese cofre
-Disculpe, podria dejar de- un autobus nos impacto de frente golpeando el auto matando al conductor inmediatamente y lanzando el auto hacia el rio Tamesis, mis piernas se fracturaron con el asiento del copiloto, mi cabeza se estrello con la cabecera del asiento, mi mano derecha se partio en dos ya quese alcanzo a atorar con el cierre de seguridad y al cochar contra los bloques de la pared del rio perdi la razon, el taxi cayo al rio, de ahi, solo recuerdo a Inez parada a lado de un paramedico diciendole que me esperan en casa, alguien me esperaba en casa.
-Todo va a estar bien, no me he ido, solo no estoy aqui, no como quisiera, pero estoy feliz de verte- todo va a estar bien.
Atras de ti dos hombres vestidos de negro con moños blancos en el cuello te abrazaron, te levantaron del cofre donde estaba mi cuerpo, pero no pasa nada, es normal.
Te sentaste en una silla, mientras, contemple mi rostro tan tranquilo, algo cubierto de maquillaje, pero todo iba a estar bien.
Pasado el dia, nuestros amigos llegaron, mis padres llegaron al lugar y te abrazaron con tanta fuerza, mi hermano mayor estuvo al pendiente tuyo y de mi madre, Inez, no dejaba de llorar, y tu mama fumaba demaciado.
-Oye, ¿alguien sabe quien trajo la gerbera y el alcatraz?- pregunto mi papa.
Tu lo voleteaste a ver, te acercaste hacia la mesa donde deje las flores, dentro de la caja habia una nota para ti, "una flor de alcatraz, que significa para siempre contigo y para ti, y una gerbera, esa flor que nunca muere, no en verano ni en invierno, siempre florece, asi somos bajo la lluvia que nos baña y lentamente nos movemos, es magico estar contigo, ahora y siempre".
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